España pone la mirada en África. Ya es habitual que nuestro ministros viajen hasta el continente africano y mezclen en su agenda oficial la firma de convenios de control de flujos migratorios con la visitas a proyectos de cooperación financiados con recursos públicos. Concretamente hace unos días, el Ministro del Interior visitaba Mali, Senegal y Mauritania con una agenda que abordaba estas dos temáticas y que muestran una vez más el interés que África está despertando en el Gobierno Español y que antes no tenía.
Y es que España ya no sólo miran a América Latina, sino también a África, como muestra el nuevo Plan Director de Cooperación, siendo determinante el papel que juegan las empresas españolas en los acuerdos que España firme con estos países africanos. ¿Hasta que punto esta ayuda está condicionada a la entrada y comercio que las multinacionales españolas puedan hacer ahora en África? y esto ¿que relación tiene con el control de flujos migratorios que hagan estos países?
Por tanto nos encontramos con un entramado de lucha contra la inmigración, ayuda al desarrollo e introducción de empresas españolas en nuevos mercados. Cosas que a priori deberían ir por caminos separados, pero que en la práctica van más unidas de lo que deberían.
Pudiera parecer que las ayudas de cooperación que otorga el Gobierno Español a terceros países está condicionada al control migratorio que hacen estos en sus fronteras. Ésta es la conclusión a la que llegamos después de seguir de cerca la agenda oficial que la Vicepresidenta del Gobierno Español, María Teresa Fernández de la Vega, está realizando en estos días por varios países africanos
En esta visita se confirma más aún la mirada prioritaria que desde España y Europa se tiene hacia los países africanos, sobre todo desde que estos son países emisores o de tránsito de inmigrantes. Desde que se produce esta situación, España otorga ayuda al desarrollo a estos países, a la vez que ayuda para que controlen sus fronteras por medio de patrulleras de la guardia civil que ejercen de custodios en aguas africanas y evitan así la salida de cayucos. Pudiera parecer que la ayuda para construir casas talleres para mujeres, esta condicionada a que España pueda vigilar en aguas africanas y hacerlo como si fuera territorio español. Me llama la atención que la Vicepresidenta en esta ocasión, el Ministro de Asuntos Exteriores en otras, visite de manera intercalada proyectos de cooperación financiados por España, así como las patrulleras de la Guadia Civil en territorio gambiano, pudiendo parecer que ambas están condicionadas o que ambas están dentro de una misma política migratoria.
A parte de la critica moral que puede producirnos este condicionamiento, debemos también observar con atención que esta medida no sea un manera de externalizar las fronteras europeas y ejercer el control migratorio fuera de los límites de Europa. En este sentido han sido ampliamente criticados las medidas que la gendarmería marroquí toma contra inmigrantes irregulares que encuentra intentando cruzar la frontera con España, a los que llegan a disparar o abandonar en el desierto, o las instalaciones en Mauritania del centro de internamiento para extranjeros, criticado por las condiciones que en él se dan y financiado por el Gobierno Español. Es importante estar alerta cuando nuestro países desde Europa otorgan cooperación al desarrollo a terceros, y estos últimos para controlar la inmigración no respetan los derechos humanos y realizan medidas que serían ilegales en Europa. Cuidado además cuando estos centros que no respetan los derechos humanos son financiados por los contribuyentes europeos, como el es caso de este centro en Mauritania financiado por España y llamado por las ong “Guantanamito”.
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